09/10/2020 | Locales

SUCESOS

A 53 años de su muerte, como fueron las últimas horas del Che Guevara frente a sus verdugos

A 53 años de su muerte, como fueron las últimas horas del Che Guevara frente a sus verdugos
Se cumplen 53 años de su muerte en una escuelita de La Higuera, en Bolivia. Paso a paso, cómo fueron sus últimas horas, cuál fue el destino de los relojes y las pipas que llevaba y la orden por la que decidieron terminar con su vida.

El 7 de octubre de 1967, luego de 22 combates librados por sus 52 hombres divididos en tres pelotones, el Ernesto Rafael Guevara de la Serna, el Che, recibe la última ayuda civil en territorio boliviano. Una pastora de chivas, de edad indefinible, llamada Epifanía Cabrera. Les pasa un dato: el poblado de La Higuera se encuentra a una legua. También mitiga el hambre de los maltrechos 17 guerrilleros que aún marchan con él.Los guerrilleros la llaman “La vieja de las cabras”. Temen que los delate. Sin embargo, les informa que están a una legua de Higueras, les da algo de comida, y se refugia en su casa del monte con su hija…

Es el principio del fin de la aventura del Che. O, más bien, el paso que siguió a un afiche pegado en las paredes de las ciudades y pueblos de Bolivia.
Al estilo del Lejano Oeste, decía: “$b. 10.000 (diez millones de pesos bolivianos) por cada uno vivo. Estos son los bandoleros mercenarios al servicio del castrocomunismo. Estos son los causantes de luto y dolor en los hogares bolivianos. Información que resulte cierta, dará derecho a la recompensa. Ciudadano boliviano, ayúdanos a capturarlos vivos en lo posible”.
Debajo, cuatro fotos, y cuatro nombres, cada uno con una breve ficha de identidad: “Pombo – Benigno – Urbano – Inti". Y esta advertencia: “Nota.- Pueden usar barba o llevar nombres falsos”.

Sobre ese encuentro, Guevara escribió en su diario: “Se cumplieron los 11 meses de nuestra inauguración guerrillera sin complicaciones, bucólicamente; hasta las 12:30, hora en que una vieja, pastoreando sus chivas entró en el cañón en que habíamos acampado y hubo que apresarla. La mujer no ha dado ninguna noticia fidedigna sobre los soldados, contestando a todo que no sabe, que hace tiempo que no va por allí. Sólo dio información sobre los caminos; de resultados del informe de la vieja se desprende que estamos aproximadamente a una legua de Higueras y otra de Jagüey y unas 2 de Pucará. A las 17:30, Inti, Aniceto y Pablito fueron a casa de la vieja, que tiene una hija postrada y una medio enana; se le dieron 50 pesos con el encargo de que no fuera a hablar ni una palabra, pero con pocas esperanzas de que cumpla a pesar de sus promesas”.

La guerrilla ya es una fuerza diezmada, con desconocimiento del terreno, fatiga y algunos heridos que convierten la marcha en una pesadilla.
Nadie sabe con exactitud si fue Epifanía Cabrera la delatora, pero poco después de ese encuentro, el dato con la ubicación del contingente al mando del Che le llegó a Aníbal Quiroga, Corregidor de La Higuera, y de él, casi al instante, al Ejército.
A media tarde del 9, tiroteo en la Quebrada del Yuro. Varios muertos, y el Che, herido en una pierna. Todos –incluso los muertos– son llevados a La Higuera, a dos kilómetros del lugar del combate, y tirados en el piso de una pequeña escuela.

Una vez allí, el argentino-cubano es despojado de sus pertenencias: su diario de campaña, sus documentos, un altímetro, una pistola alemana calibre 9 mm. Marca PPK Walker, una daga de acero Solingen, dos pipas, 2.500 dólares y 20 mil pesos bolivianos que los oficiales se reparten.
Ha empezado la última noche de su vida…

Tres oficiales lo tratan como a un prisionero de guerra según las normas de Ginebra: con respeto. Son el capitán Gary Prado y los tenientes Totti Aguilera y Huerta Lorenzetti. Le dan cigarrillos, le preguntan por su familia.

Pero otros lo maltratan: el coronel Selich y los tenientes Ramos y Pérez. Selich lo insulta y le tira de la barba.
Afuera, borrachos, un grupo de soldados se burlan de él. Un suboficial, Ustáriz Arce, nota que el herido respira mal, “con un ronquido”, no puede dormir, y se sienta, como si eso le permitiera llevar más aire a sus pulmones. La causa es el asma que padece desde chico, y de la que nunca se curó…

Según narra el doctor Mario (Pacho) O’Donnell en su libro Todas las vidas del Che, resultado de una minuciosa investigación, el entonces capitán de rangers Gary Prado, que habló varias horas con el prisionero, dice que Guevara se quejó:
–Me han robado mis dos relojes.
–¿Quiénes? –pregunta Prado.
–Sus hombres.
El capitán los busca, los rescata, y se los devuelve.
–Uno de ellos es el mío –explica Guevara–. El otro es de Tuma, un camarada muerto. Lo llevo para entregarlo a su familia.
–¿Cómo va a saber cuál es el suyo?
Entonces agarró una piedrita del suelo, raspó la parte de atrás, y dibujó una cruz. Según Prado, “los mandé a Cuba, pero no sé adónde habrán ido a parar”.

De pronto, furiosa, enfrenta al Che una de las maestras del pueblo, Julia Cortés, de 19 años, y le grita:
–¡¿Por qué vino de tan lejos para matar bolivianos?!
Pero luego de unos minutos de mirarlo de frente, “me pareció un hombre increíblemente bello. ¡Quedé flechada!”.
Pero mientras esto sucede, en los altos mandos del poder hay una situación tormentosa: ¿qué hacer con el Che? Porque detenido y llevado a juicio, desataría meses de protestas, manifestaciones, pedidos de libertad, etcétera. Un clavo ardiente.
Por fin, el presidente René Barrientos y el general Alfredo Ovando Candía no dudan: hay que matarlo.

La orden en clave: “Saluden a papá”.

La recibe el coronel Miguel Ayoroa Montano. La transmite al teniente Pérez Panoso. Y éste, al suboficial Mario Terán Ortuño y al sargento Bernardino Huanca: los ejecutores.
Pero, ¿cómo matarlo? Alguien sugiere que la tropa simule un motín, y en la confusión, el Che resulte muerto “por accidente”. Sin embargo, contra lo imaginado, los soldados se niegan a ser parte de esa farsa, de modo que Terán y Huanca son los únicos gatillos posibles…

También está en el escenario del final Félix Rodríguez, alias Capitán Ramos, agente de la CIA. Que entra a la improvisada celda y provoca a Guevara:
–¿Sabes quién soy?
–Sí, un traidor. –Y le escupe la cara.
Al rato suena el teléfono. Atiende Félix Rodríguez. Es el mayor Ayoroa:
–Por mandato de las más altas autoridades, cumpla con la clave 500-600.
Rodríguez, por supuesto, conoce el código secreto: 500 significa “Comandante Che Guevara”. 600, “ejecutar”. 700, “preservar la vida”.
Es la reconfirmación de la condena a muerte. De nada ha servido el argumento de Guevara al caer derrotado y herido:
–Soy el Che. No me maten. Valgo más vivo que muerto.

Testimonio de Rodríguez: “Le informé que había llegado la orden de ejecutarlo. Se puso blanco como un papel. Le dije ‘Lo siento, son órdenes del alto mando boliviano’. Calló, y un minuto después dijo: ‘Es mejor así, nunca debí haber caído preso, vivo’. Sacó una de sus dos pipas de su bolsillo. Una, de fabricación casera. Me pidió dársela ‘a un soldadito que se portó bien conmigo’, dijo. Pero en ese momento entró el sargento Mario Terán, el verdugo, y me la pidió. Pero Guevara se negó y me la dio a mí. Después siguió hablando.

–Dile a Fidel que pronto verá una revolución triunfante en América. Y a mi señora, que se case otra vez y trate de ser feliz.
(Nota: Esa mujer era la cubana Aleida March. La primera esposa fue la economista peruana Hilda Gadea. Los hijos del Che: Aleida, Camilo, Hilda, Celia y Ernesto).
Último acto. Terán cambia su arma por una mejor: un fusil Garand M-1, intermedio entre el de cerrojo y el de asalto, con un peine de ocho balas. Pero no se decide. Entra y sale tres veces. Sus compañeros se burlan de él…

Circulan dos versiones sobre las últimas palabras del condenado, dirigidas a Terán:
–¡Póngase sereno y apunte bien! ¡Va usted a matar a un hombre!
La otra:
–Dispara, cobarde, vas a matar a un hombre.
Terán retrocede dos pasos, y sin mirar al Che, dispara. Las primeras balas, en ráfaga, lo hieren en las piernas. Cae al piso gritando de dolor. Terán vuelve a tirar. La segunda tanda lo hiere en el brazo, en el hombro, y en el corazón. Unos pocos minutos después está muerto.

Hora de Bolivia: una y cuarto de la tarde.

El cadáver es llevado a Vallegrande atado a las patas de un helicóptero y puesto sobre una pileta del lavadero del hospital local. Tiene los ojos abiertos por el vuelo. El desfile para verlo dura horas. Los oficiales y soldados se reparten mechones de su pelo como botín de guerra. Al otro día le cortan las manos para identificarlo, y hacen desaparecer el cuerpo. ¿Dónde está? Enigma que dura tres décadas, hasta que el general boliviano Vargas Salinas corre el velo: sus restos y los de algunos de sus compañeros aparecen (junio de 1997) en una fosa común, cerca del aeropuerto de Vallegrande. Un mes más tarde pasan –para siempre– a una urna cubana. En Santa Clara, escenario clave de los combates contra el ejército del dictador Fulgencio Batista.
Muy lejos, el ejecutor Terán celebra una mínima victoria. Ante su insistencia casi desesperada (“¡Yo lo maté, yo la merezco!”), el hombre de la CIA le regala la pipa.
De ese día, 9 de octubre de 1967, se cumplen hoy 53 años.
Al morir, Guevara tenía 39.


Fin de la historia, comienzo del mito.


(Post scriptum. En 2017, el entonces presidente boliviano Evo Morales, por primera vez, rindió homenaje a los soldados que capturaron al Che Guevara. Una deuda que le reclamó largamente el ejército, y que Evo cumplió… con una de cal y una de arena. Porque es un gran admirador de las ideas y la lucha del célebre guerrillero, pero no pudo darle la espalda a aquellos soldados que no sólo lo combatieron: muchos murieron en los 22 combates librados contra los más de 50 hombres del Che. Por cierto, eludió exagerar. Dijo: “Este acto es para recordar a los soldados que combatieron la guerrilla… obedientes a instrucciones internas y a la clase política de entonces, sometida a instrucciones externas”. Claro mensaje contra los Estados Unidos y la CIA. Y avanzó: “El Che vino a liberar Bolivia, tal vez a refundar, como ahora nosotros la refundamos. Ser guerrillero, si es por la patria, no es delito. Y dirigiéndose a los soldados: “Si el Che ha muerto no es culpa de ustedes. Es culpa de la CIA, y está bien documentado”. Un Evo sin fisuras).


Fuente: Infobae 


Ultimas Noticias

13/05/2026
TRAGEDIA

Mackenna: Encontraron sin vida al hombre que había desaparecido

En la tarde del martes, en cercanía del Río Quinto fue hallado sin vida el cuerpo de Luis Feliz Degioanni, el trabajador rural que era intensamente buscado desde el lunes a la noche por patrullas especializadas en sitios donde no se puede ingresar caminando.

Leer más
12/05/2026
SOCIEDAD

Mackenna: Gran operativo de búsqueda y rastrillaje de una persona mayor

 En el marco de las actuaciones iniciadas para dar con el paradero del ciudadano Luis Félix Degioanni, de 72 años de edad, se ha activado el protocolo correspondiente de búsqueda y rastrillaje.

Leer más

Deportes

10/05/2026
FUTBOL REGIONAL: PRIMERA A

San Martín empató con Belgrano y se alejo del puntero del Torneo Apertura

Sin penas ni glorias el domingo se disputó el Superclásico de Mackenna entre el local Belgrano y San Martín terminando con un pálido empate en cero. El partido correspondió a la Décimo Tercera Fecha del Torneo Apertura de Primera División A "Carlos 'el Pampa' Rosane" que organiza la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.

Leer más
08/05/2026
FUTBOL REGIONAL: PRIMERA A

El Superclásico de Mackenna paraliza la ciudad en un duelo apasionante

En el marco de la Decimotercera Fecha del Torneo Apertura de Primera División A "Carlos el 'Pampa' Rosane", este domingo a partir de las 16,00 hs en la cancha de Belgrano, el local recibirá a su archirival San Martín en un partido que tiene mucho en juego, a pesar que el Santo pisará el suelo del barrio San Vicente peleando la cima del certamen y el "tricolor" saldra a ganar ante su gente, para arruninarle la historia a los de Avenida Illia y sumar puntos para salir de la zona baja del torneo.

Leer más
03/05/2026
FUTBOL REGIONAL: PRIMERA A

Los goles de Christian Pérez ponen a San Martín como firme candidato al cetro

La "Perla Dorada", con la que cuenta el Santo de Mackenna, tiene nombre y apellido; Christian Pérez, máximo goleador de los últimos torneos de la Liga y también lo fue en el Torneo Provincial 2025, donde San Martín perdió la final por penales ante Biblioteca Bell de la ciudad de Bell Ville. Este domingo en el partido disputado en el estadio Parque Centenario, el conjunto de Avenida Illia derrotó tres a uno a Renato Cesarini, con dos goles del oriundo de la localidad de La Cautiva.

Leer más

Espectáculos

07/05/2026
HEAVY METAL

Testament regresa a la Argentina

Testament, una de las bandas más emblemáticas del thrash metal, regresa a la Argentina y estará acompañada por invitados especiales; Municipal Waste referentes del crossover thrash, y Immolation los maestros del death metal técnico.

Leer más
12/04/2026
QUE SEA ROCK

Las bandas más importantes pasaron por el Baradero Rock 2026

Con entradas agotadas, tres escenarios y más de treinta bandas, Rock en Baradero 2026 volvió a consolidarse como uno de los festivales más importantes del país, reuniendo a miles de fanáticos en una celebración única del rock nacional.

Leer más
10/04/2026
QUE SEA ROCK

La banda metalera Fit For A King pisa suelo argentino

FIT FOR A KING, una de las bandas más emblemáticas del metalcore internacional, se presentará en Argentina en el marco de la gira promocional de su nuevo álbum Lonely God. El show tendrá lugar el jueves 22 de octubre en El Teatrito, Sarmiento 1752, C.A.B.A. En esta visita, la banda promete sorprender tanto a los seguidores de la banda como a los nuevos oyentes, con una propuesta sonora que refleja la evolución de FIT FOR A KING, pero que mantiene la esencia que ha cautivado a sus fans a lo largo de los años.

Leer más